Noticia publicada originalmente en 5dias el 16/10/2025. Puede acceder a la nota original en el siguiente link https://5dias.com.py/article/anlisis-es-realista-la-proyeccin-del-bcp-para-el-dlar-en-2025-
En medio de un escenario cambiario marcado por fluctuaciones inusuales y una creciente apertura financiera del país, el economista Arnold Benítez, director de Avalon Casa de Bolsa, ofreció un análisis detallado y matizado sobre la reciente evolución del tipo de cambio guaraní-dólar, en respuesta a la última Encuesta sobre Expectativas de Variables Económicas (EVE) publicada por el Banco Central del Paraguay (BCP).
La EVE proyecta que el tipo de cambio cerrará el año 2025 en torno a los G. 7.175, una cifra que refleja una visión de moderación y estabilidad cambiaria tras los picos cercanos a los G. 8.000 registrados en meses anteriores. Sin embargo, Benítez considera que esta proyección podría subestimar los riesgos actuales y la volatilidad estructural que ya se observa en el mercado local. "La expectativa de la gente está muy anclada siempre al histórico reciente del dólar", señaló Benítez y destacó que las percepciones del mercado tienden a ignorar los cambios estructurales que transforman la dinámica cambiaria en Paraguay.
El economista recordó que entre finales de junio y julio se registró una caída abrupta del tipo de cambio, desde niveles cercanos a los G. 7.900 hasta los G. 7.400, para luego estabilizarse en torno a los G. 7.100 durante gran parte del último mes. Este movimiento, calificado por él como "poco habitual para el mercado local", refleja una nueva sensibilidad del tipo de cambio a factores externos e internos que antes no tenían tanto peso. Sin embargo, en los últimos tres o cuatro días, el dólar mostró un repunte significativo, rompiendo nuevamente la barrera psicológica de los G. 7.100 al cierre de esta semana. Esto evidencia, según Benítez, una "real inestabilidad" y una "volatilidad excesiva" en el mercado cambiario. Este comportamiento errático, explicó, se debe en parte a la creciente apertura de la economía paraguaya a flujos de capital externo, un fenómeno que antes no era tan relevante debido a la relativa cerrazón del sistema financiero local.
"Hoy en día se están dando con mayor asiduidad proyectos de gran envergadura y una mayor participación de inversionistas no residentes que invierten en bonos del Tesoro en moneda local", subrayó Benítez. Destacó que este nuevo actor en el mercado financiero introduce una variable de incertidumbre adicional.
INCIDENCIA DEL AGRO
La fortaleza del sector agronómico en el tercer trimestre también jugó un papel clave en la apreciación del guaraní. Benítez señaló que el grano "principalmente soja y maíz" se apreció cerca del 10% frente al dólar, lo que generó un flujo positivo de divisas y contribuyó a presionar a la baja el tipo de cambio. No obstante, el economista advirtió que estas condiciones favorables podrían no sostenerse hasta fin de año, especialmente porque se aproxima la temporada de siembra, un período tradicionalmente alcista para el dólar debido al aumento de la demanda de divisas para financiar insumos agrícolas e importaciones
"Estamos en la temporada donde habitualmente el dólar tiene una tendencia más alcista por el requerimiento de capital para siembras, stock e importaciones para fin de año", explicó. Agregó que el incremento del poder adquisitivo de los consumidores en los meses finales del año también impulsa la demanda de bienes importados, lo que presiona alza la cotización del dólar.
Frente a este contexto, Benítez estimó que el tipo de cambio podría cerrar 2025 en un rango entre G. 7.200 y G. 7.350, una proyección ligeramente más conservadora que la mediana de la EVE (G. 7.175), pero en línea con ajustes recientes de entidades privadas como el Banco Itaú, que proyecta un cierre en G. 7.400. El economista reconoció que la proyección del BCP no es irrazonable, pero insistió en que "está un poco en bastante poco predecible" el comportamiento del tipo de cambio en los próximos meses, dada la interacción de múltiples factores de oferta y demanda de divisas.
Uno de esos factores es la posible realización de nuevas subastas de bonos soberanos en moneda local dirigidas a inversionistas extranjeros. Estas operaciones, aunque generan ingresos en dólares, también retiran guaraníes del mercado, lo que puede generar tensiones cambiarias adicionales. "Si al final del año se da de vuelta una subasta de bonos del Tesoro que atraiga más flujo en dólares, eso podría atenuar las proyecciones alcistas, pero también introducir volatilidad por la rotación de portafolios internacionales", advirtió Benítez.
BALANZA COMERCIAL
Otro elemento clave en el análisis del director de Avalon es la evolución de la Balanza Comercial. Aunque en agosto se registró un déficit histórico de US$ 830 millones, los datos más recientes del tercer trimestre muestran una mejora, con un cierre en US$ 590 millones negativos. "Igual sigue siendo bastante malo con respecto a los años anteriores, pero representa una mejora respecto al mes anterior", dijo. Añadió que espera que esta tendencia continúe hacia fin de año, con un déficit comercial que podría estabilizarse entre US$ 650 y 750 millones. Esta corrección parcial en la balanza comercial, aunque positiva, no es suficiente para garantizar una apreciación sostenida del guaraní, especialmente si las importaciones se aceleran en los últimos meses del año, como suele ocurrir.
Benítez también destacó el rol activo del Banco Central en la gestión del tipo de cambio. "El BCP está interviniendo en el mercado cambiario para evitar una suba muy pronunciada del tipo de cambio", afirmó, lo que sugiere que las autoridades monetarias están dispuestas a sacrificar reservas internacionales para mantener la estabilidad. No obstante, el economista advirtió que esta intervención no puede ser infinita y que, en un contexto de presiones estructurales al alza, la banca matriz podría verse limitada en su capacidad para contener el tipo de cambio sin afectar otras variables macroeconómicas.
En ese sentido, demostró que la proyección de G. 7.175 de los agentes económicos asume un escenario de "normalización" que podría no materializarse si los flujos de capital se vuelven más volátiles o si se dan choques externos, como una nueva apreciación del dólar global. "La diferencia entre la proyección del BCP y la de entidades privadas revela distintas lecturas sobre la dinámica del mercado cambiario", señaló Benítez, alineándose con una visión más cautelosa que reconoce los avances macroeconómicos, pero también los riesgos emergentes.
A su juicio, el optimismo contenido en la EVE podría estar influenciado por la reciente apreciación del guaraní, pero ignora que los fundamentos subyacentes "como el déficit en cuenta corriente y la dependencia de flujos especulativos" siguen siendo frágiles. "No cambia mucho el panorama de intervención del Banco Central, pero sí cambia la percepción de riesgo", enfatizó. Aludió a que los agentes del mercado podrían estar subestimando la posibilidad de una corrección cambiaria si los flujos de capital se invierten.
Benítez también llamó la atención sobre la creciente interconexión de Paraguay con los mercados financieros globales. "Antes, la economía paraguaya era más aislada, pero hoy los movimientos en Wall Street o en los mercados emergentes pueden tener un impacto directo en nuestro tipo de cambio", explicó. Esta nueva realidad, según el economista, exige una mayor prudencia en las proyecciones y una gestión más proactiva de la política cambiaria por parte del BCP, especialmente en un entorno global marcado por la incertidumbre.
EXPECTATIVAS DE LA EVE
En cuanto a las expectativas mensuales de la EVE "G. 7.060 para octubre y G. 7.100 para noviembre", Benítez demostró que son "demasiado optimistas", dado que ya se observa una presión alcista en los últimos días. "Si hoy el dólar rompe los G. 7.100, difícilmente se mantiene por debajo de ese nivel en noviembre, salvo que haya una intervención masiva del BCP o un flujo inesperado de divisas", advirtió.
El director de Avalon Casa de Bolsa también subrayó que la estabilidad cambiaría no debe confundirse con la ausencia de volatilidad. "Podemos tener un tipo de cambio estable en promedio, pero con picos de alta volatilidad que generan incertidumbre para exportadores, importadores y consumidores", dijo. En ese contexto, recomendó a las empresas y hogares mantener una cobertura cambiante adecuada y no confiar exclusivamente en las selecciones oficiales, que pueden no reflejar la complejidad del entorno actual.
Benítez concluyó que, si bien los fundamentos macroeconómicos de Paraguay siguen siendo sólidos "con inflación controlada y crecimiento económico sostenido", el mercado cambiario entró en una nueva fase de mayor sensibilidad y reactividad. "Por lo menos en mi óptica, no debería superar esa banda máxima de 7.350 para el cierre del 2025", reiteró, estableciendo un techo razonable que equilibra los factores alcistas y bajistas. No obstante, advirtió que cualquier shock externo "como una crisis en mercados emergentes, una subida de tasas agresivas en EE.UU. o una caída en los precios de los commodities" podría alterar ese escenario.
Frente a esto, se consideró que el BCP debería comunicar con mayor claridad su estrategia cambiaria y reforzar los mecanismos de transparencia para evitar malentendidos en las expectativas del mercado.
Finalmente, Benítez instó a los analistas y formuladores de política a no subestimar la transformación estructural que vive la economía paraguaya. "Ya no somos la economía cerrada de hace diez años. Hoy estamos expuestos a fuerzas globales que requieren una gestión más sofisticada", concluyó.
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